"Nuestra historia"

miércoles, 16 de noviembre de 2011

Bibliografía 9.

HEPATITS DELTA.

Fuentes:
A.      S. Benenson. El control de las enfermedades transmisibles en el hombre. 15ª edición. Washington DC: Editorial Panamericana; 1992.

El comienzo suele ser repentino, con signos y síntomas que se asemejan a los de la hepatitis B. la hepatitis puede ser intensa y casi siempre coexiste con un virus de la hepatitis B.  este tipo de hepatitis puede ser de tipo limitado o evolucionar hasta volverse crónica. El VHD y  el VHB pueden producir infección coexistente, o la infección por el virus delta puede sobreañadirse a un estado portador de  infección por el VHB. En este último caso la hepatitis Delta se diagnóstica erróneamente como exacerbación de la hepatitis B crónica. La enfermedad más fulminante se observa en el caso de superinfecciones y no de infecciones concominantes, la aparición de un estado crónico casi siempre es producto de una superinfección.
El diagnóstico se hace por la demostración de un antígeno vírico en el suero o en el hígado, o con mayor frecuencia por la detección de anticuerpo total o de Ig M. las técnicas más adecuadas para el diagnóstico son las de inmunoensayo  o ELISA. El ARN clínico puede detectarse por hibridación de ácido nucleico.
La distribución de este tipo de virus es mundial, pero su prevalencia varía ampliamente. Se presenta en forma epidémica o endémica en grupos de población que muestran gran riesgo de adquirir la infección por el VHB, incluidos aquellos en que la hepatítis B es endémica (sur de Italia, África y América del sur); en hemofílicos, drogadistos, personas en contacto con la sangre, en instituciones que albergan a retrasados mentales, y, en menor extensión en personas homosexuales. Se han observado brotes epidémicos graves en América del sur tropical, en la República centroafricana y entre drogadictos en Worcester y Masachusetts.
El reservorio de este virus es el hombre puede transmitirse experimentalmente en chimpancés y en marmotas infectadas por el VHB y por el virus de la hepatitis en marmotas, respectivamente.
En cuanto al modo de transmisión se cree que es semejante al de la hepatitis B, que incluye la exposición a la sangre y líquidos serosos corporales, agujas, jeringas, y homoderivados contaminados como serían el factor antihemofílico, y también por transmisión sexual.
El periodo de incubación no se ha precisado con exactitud.

No hay comentarios:

Publicar un comentario